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LA NEVERA ORGANIZADA SÍ ES POSIBLE

Sabemos que cuando llegamos del supermercado y vamos a guardar en la nevera todo lo que es fruta, verdura, carnes y lácteos, la mayoría de las veces lo hacemos de tal manera, que en el momento en el que necesitamos uno de estos alimentos para cocinar, nos toca buscar y buscar y no lo encontramos rápidamente, y por fin cuando los encontramos resulta que está totalmente descompuesto, vencido, lleno de moho o con un olor repugnante.

 Pues bien, déjame decirte que estas situaciones se producen, porque por lo general cuando ubicamos los alimentos dentro de la nevera, básicamente lo que buscamos es que no se pudran o no se alteren, pero no somos plenamente conscientes de que para que los alimentos no se nos dañen y los encontremos fácilmente y en buen estado, es necesario tener muy claro que el refrigerador también requiere de organización.

Pero antes de explicarte cómo lo debes organizar, quiero que primero reflexiones a cerca de que, sin lugar a dudas, este es el electrodoméstico más importante que tienes en tu cocina, pues su principal función, gracias a sus bajas temperaturas, es la de conservar los alimentos perecederos de manera segura, porque evita que se fermenten antes de tiempo, que se modifiquen sus cualidades nutricionales y que desarrollen microorganismos que puedan generar posibles enfermedades al consumirlos.

Teniendo clara la importancia de tu nevera, quiero que sepas que debes organizarla de manera eficiente, es decir que cuando vayas a buscar algún alimento, lo encuentre fácil, rápido y en buen estado, para lo cual es necesario que realices estos dos pasos: el primero, que la limpies muy bien, y el segundo, que ubiques todos los alimentos en forma adecuada.  Para que esto sea posible, te voy a dar las siguientes recomendaciones relacionadas con su aseo por la parte de adentro y con la acomodación de los alimentos de manera correcta.

 ES NECESARIA LA LIMPIEZA PROFUNDA

 Como el refrigerador tiene una relación tan estrecha con la preservación de los alimentos que ingerimos, es sumamente importante que la mantengamos en condiciones óptimas de higiene, y esto implica que debes limpiarla en el momento mismo en el que se derrame algún líquido o algún alimento o cuando veas que en su interior hay una comida descompuesta o cuando percibas que hay olores desagradables, porque esos olores son generados por las bacterias que tienen los alimentos en mal estado.

Además de esta limpieza de rutina, es necesario que periódicamente, por lo menos cada dos o tres meses, le hagas una limpieza a fondo por dentro, y el momento justo para realizarla es cuando esté medio vacía, por dos motivos fundamentales: el primero, para que puedas hacerlo de una manera más rápida y te rinda más el tiempo, y el segundo, para que no se interrumpa por un largo periodo la cadena de frío de los alimentos que sacaste del refrigerador, con el fin de que su consumo posterior no produzca daños a tu salud.

Una vez llegue este momento para realizar la limpieza profunda de la nevera, lo primero que debes hacer es desenchufarla de la corriente, para que ahorres energía y también para que no te incomode el pitido de la puerta, que siempre avisa cuando está abierta.

Luego, debes sacar todos los alimentos que tienes guardados y colocarlos en un lugar fresco alejado del calor, después debes retirar todas las bandejas y los cajones, que es mejor que laves primero, porque mientras estos se secan, puedes aprovechar para limpiar el refrigerador por la parte de adentro.

Es muy importante que como el aseo es a profundidad, tengas en cuenta todos los rincones de la nevera incluidas las gomas de cierre que están en la puerta, porque en ellas se acumulan la mayoría de los hongos.

Los productos ideales para realizar la limpieza que te sugiero son: el jabón con agua tibia para que quites todas las incrustaciones producidas por derrames de alimentos, el vinagre que es un desinfectante natural buenísimo para quitar los hongos, el bicarbonato de sodio que evita los malos olores, colocando una pizca luego del aseo, y el limón abierto, también después de la limpieza, porque es antibacteriano.

Cuando termines de asear la nevera, puedes quitar los restos de humedad con un papel absorbente para que evites la formación de moho, y una vez esté totalmente seca, recuerda enchufarla y controlar que la temperatura sea la adecuada, para que no se desarrollen bacterias al interior del refrigerador. Esta temperatura debe ser de 4 grados centígrados.

Además debes tener en cuenta que si no quieres microorganismos en tu nevera, es muy importante que primero limpies todos y cada uno de los envases que vayas a ubicar en su interior, como es el caso de las botellas, latas, salsas, tetrabrik, que son los envases de cartón en los que viene almacenada la leche, los jugos, los vinos y otros líquidos.

Ten presente que es necesario que revises por lo menos cada semana, qué productos están próximos a vencer y que aún no has consumido, para que procedas a hacerlo antes de su fecha de caducidad y así evites complicaciones en tu salud.

En cuanto a la limpieza del congelador te recomiendo que sigas los mismos pasos que te indiqué para el aseo de la nevera, y debes tener en cuenta que si el congelador es de aquellos que producen escarcha, es decir que no cuenta con la función No Frost, entonces lo que primero deberás hacer es proceder a descongelarlo.

Lo ideal es que cuando vayas a descongelar la nevera, de una vez aproveches y limpies a fondo el congelador, pues recuerda que no debes dejar para mañana lo que puedes organizar hoy!.

Organización  Adecuada De Los Alimentos

Una vez que el refrigerador esté totalmente seco y limpio debes verificar qué alimentos están en buen estado, qué alimentos están en mal estado, cuáles están vigentes, cuáles están próximos a vencer y cuáles ya están vencidos.  Por supuesto, debes desechar inmediatamente todos aquellos que están en mal estado y los vencidos, para que su consumo no te produzca una intoxicación.

Los alimentos que se encuentran en buen estado o que no están caducados, debes separarlos por categorías o grupos, es decir: carnes rojas con carnes rojas, estas son las de res y cordero; carnes blancas con carnes blancas, que son el pescado, el pollo, el cerdo, el pavo; los lácteos con lácteos; frutas con frutas; verduras con verduras, y así sucesivamente.

La ubicación de los alimentos por grupos te va a facilitar muchísimo la vida, porque vas a ahorrar bastante tiempo al encontrar más fácil el alimento que necesitas, además cuando vayas a ir al supermercado vas a identificar más rápido qué cantidad o qué clase de alimentos debes comprar, sin contar con que tus familiares también ubicarán mucho más fácil y rápido el alimento que quieran consumir o utilizar, y al momento de ordenar la nevera sabrán en qué lugar deben ubicar cada producto.

Nunca olvides que en una nevera organizada todo tiene su lugar, porque así economizarás más tiempo, más dinero y evitarás el estrés que genera no encontrar prontamente el alimento o la comida que necesitas.

También es fundamental que tengas en cuenta, que antes de ubicar los alimentos por grupos dentro del refrigerador, debes tener muy presente que este electrodoméstico tiene diferentes temperaturas.

Te voy a explicar: la puerta del refrigerador es el sitio menos frío, porque cada vez que se abre está en contacto permanente con la temperatura del ambiente, en la parte de arriba también está la temperatura menos fría, en la zona media está la temperatura que enfría un poco más y en la parte de abajo está la temperatura más fría; lo que significa que debes colocar los alimentos de acuerdo a la temperatura que sea más adecuada, para que cada uno de ellos se conserve por mayor tiempo.

Esto significa que en la puerta debes colocar todas aquellas bebidas que ya hayas abierto, como por ejemplo la leche, los jugos y el agua, y también en este espacio debes situar las mantequillas, mermeladas, salsas, aderezos, encurtidos, luego de verificar que todos y cada uno de los envases tengan su tapa correspondiente para evitar derrames de líquidos, y también ten en cuenta que se debe situar cada envase según los diferentes tamaños de los espacios que hay en la puerta de la nevera.

En la parte superior, que tiene la temperatura menos fría, que puede llegar a los 10 grados centígrados, debes situar alimentos que ya vienen preparados o envasados para ser consumidos como: embutidos, patés y ahumados, también debes colocar los que bajes del congelador para descongelar antes cocinarlos, tales como las carnes rojas y blancas.

En la zona media del refrigerador que cuenta con temperaturas entre los 4 y 5 grados centígrados, debes ubicar los lácteos como la leche, yogures y quesos al igual que los huevos, así mismo los tarros de conserva que ya fueron abiertos y las sobras de comida.

En cuanto a la comida es vital que siempre recuerdes que nunca debes meterla a la nevera cuando esté caliente, porque puede afectar la temperatura de los otros alimentos que estén a su alrededor.

En la parte de abajo, que es aquella que está ubicada antes de los cajones y que es la más fría, lo más aconsejable es que acomodes tanto las carnes rojas como las blancas cuando las hayas sacado del congelador porque ya las vas a cocinar, pues estos alimentos son los que menos soportan las altas temperaturas. En esta zona también puedes colocar las cervezas y el resto de bebidas que necesiten mucho frío.

En los cajones debes guardar las frutas y verduras que requieren refrigeración, luego de haberlas lavado muy bien y de haberlas sacado de su empaque plástico, porque estos empaques, por lo general, pueden producir humedad que las daña antes de tiempo, y te sugiero que antes de depositarlas directamente en el cajón, coloques en el fondo de este, un papel absorbente para que controles la humedad de estos alimentos.

En un cajón solo debes guardar las frutas y en otro solo debes guardar las verduras, porque cuando las frutas se empiezan a descomponer, desprenden vapores que al entrar en contacto con las verduras u otros alimentos pueden generar bacterias.

Cuando vayas a guardar los alimentos en el refrigerador, si te es posible, utiliza contenedores transparentes, porque tienen muchas ventajas y son las siguientes:

Te permiten ver los alimentos que hay en su interior y así sabes cuáles te faltan cuando vayas al supermercado.

  • Te facilitan la limpieza de la nevera cuando hay derrame de líquidos, pues evitan que estos se rieguen por todo el refrigerador.
  • Te permiten guardarlos más fácilmente por grupos o categorías, para que los encuentres más rápido.
  • Te facilitan ubicarlos por su fecha de vencimiento, colocando en la parte de adelante los que caducan primero para que los consumas antes y en la parte de atrás los que caducan después.
  • Y lo mejor, es que evitan el contacto entre los alimentos y con ello la contaminación cruzada, que consiste en que los jugos de alimentos crudos, como carnes rojas y blancas, que contienen bacterias, puedan transmitirlas a otros alimentos que ya están cocidos o listos para ser consumidos, lo que puede generar enfermedades. Sucede por ejemplo cuando sacas el pollo crudo del congelador y lo bajas a la nevera para descongelarlo y gotea su jugo sobre una ensalada o un postre ya listos para comer.

En el congelador, que es el que tiene la temperatura más baja de todo el electrodoméstico, debes guardar las carnes rojas y blancas que no vayas a cocinar prontamente, también los helados, masas de pizza, de empanadas, de pasteles, de palitos de queso y comidas que ya tengas preparadas para la semana o para el mes.

Lo debes organizar igualmente por grupos o categorías de alimentos, pues ya sabes que así los encuentras más fácil y rápido y con cero estrés.  Igualmente debes tener muy presente sus fechas de vencimiento, y también es muy recomendable que utilices contenedores plásticos. Nunca uses contenedores o recipientes de vidrio, porque con las altas temperaturas se pueden estallar.

 En la puerta y en las gavetas del congelador debes colocar las frutas y vegetales congelados.

Te doy un tip extra! Los alimentos como las carnes rojas y blancas, guárdalos siempre en porciones separadas antes de congelarlos, porque no es recomendable descongelar estos alimentos crudos, para sacar las porciones que necesites y luego volverlos a congelar, pues se rompe su cadena de frio que puede ocasionar problemas en tu salud.

Con estos consejos verás que la nevera organizada sí es posible! Y te aseguro que a ti y a tu familia les dará mucho gusto abrirla, porque no solo la verán muy ordenada sino que demás encontrarán todo muy fácil y no tendrán guardados alimentos descompuestos ni vencidos ni con bacterias.

 

Por

Graciela Tangarife
Organizadora Profesional de Espacios, Interior Planner Certificada por Tip Method USA.
Creadora y CEO de OrganizedbyGrace.

Mi contacto es:  @organized.bygrace DM