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SIN DEPURACIÓN, NO HAY ORGANIZACIÓN

Para obtener unos resultados sostenibles, que perduren en el tiempo, es fundamental que durante el proceso de organización hagamos un paso que consiste en reducir, depurar o hacer un descarte consciente ¿Qué quiere decir eso?, significa que debemos analizar cada objeto del espacio que estamos organizando y preguntarnos ¿lo uso? ¿lo necesito? ¿lo amo? ¿me hace feliz?

Es por esto que debemos tener presente que un verdadero proceso de organización implica invertir tiempo y dedicación. Respecto al tiempo, es importante aclarar que este no es un proceso mágico que ocurra de la noche a la mañana, realmente es necesario abrir campo en nuestra agenda para realizarlo. En cuanto a la dedicación, por lo menos en mi estilo de trabajo como organizadora profesional de Less mess, me parece indispensable que el cliente esté involucrado en todo el proceso, por lo cual debe tener la convicción y el compromiso.

¿Qué pasa cuando no hay una depuración o descarte consciente? Ocurren dos cosas, la primera es que el resultado no perdura, y la segunda, que perdemos nuestro tiempo, pues ¿Qué sentido tiene organizar cosas que ni siquiera vamos a usar, o que no nos gustan, ni nos aportan nada?

A todos nos cuesta desapegarnos de ciertas cosas, una buena forma de abordar esto es empezar con lo que es inevitable, por ejemplo, descartando medicamentos o alimentos vencidos, ya luego podemos continuar con objetos materiales a los cuales no estamos tan apegados, e ir evolucionando hasta que por fin podamos llegar a lo que más nos cuesta: cosas con valor sentimental.

- ¿Me estás diciendo que me tengo que volver minimalista? ¿O que bote todo?

- ¡No! guarda aquellas cosas que en verdad usas o necesitas.

- ¿Y las cosas sentimentales? esas ni las uso, ni las necesito.

-Guarda aquellas que consideres un tesoro y que vayas a tratar como tal, si están en una caja o bodega deteriorándose, o en una repisa cubiertas de polvo, es porque no las consideras tesoros y lo mejor es dejarlas ir.

Uno de los motivos por los que más guardamos cosas que no usamos, que no necesitamos y que ni siquiera nos hacen felices, es por el apego. La invitación es a empezar a interiorizar, que la camiseta que me regaló mi amiga y me queda grande, la puede disfrutar alguien a quien le sirve esa prenda, y eso no me hace querer menos a mi amiga; que la mesita que me heredó la abuela, puedo regalarla a alguien a quien le encaje mejor con su decoración, pues con la de mi casa no la va tan bien, y eso no va a hacer que recuerde menos a mi abuela o que deje de llevarla en mi corazón; que mi vestido de novia podría hacer muy feliz también a otra, y eso no es ni mi matrimonio, ni mi amor por mi pareja; que esos zapatos que tanto me lastiman y que me costaron muchísimo dinero, hay que dejarlos ir, pues ¿Qué sentido tiene que se queden archivados en un clóset?

Por

Juliana Rendón Marín

Creadora de Less mess – Organización profesional de espacios

Primera organizadora profesional colombiana certificada por la Academia Claudia Torre de México

Instagram y Facebook: @less.mess.organizacion

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